¡Sé más eficiente! Aprende a determinar tus horas productivas

Tabla de contenido
1- Sigue el ritmo (ultradiano)
2- Adopta un enfoque sistemático
3- Un diario para acumular conocimiento
4- Aprovecha tus resultados
5- Y finalmente: aprende a trabajar en las horas adecuadas


No todas las horas se crearon iguales. A veces una hora es suficiente para avanzar una buena parte de un proyecto masivo, y otras veces lo único que logras hacer es mandar un par de correos sin importancia.

Los oradores motivacionales, los entrenadores de rendimiento y los CEOs consideran que determinar y aprovechar las horas productivas de tu día, es la clave para ser más productivo y eficiente en lo que haces. Tener una administración del tiempo que aproveche tus horas productivas permitirá que los proyectos más importantes reciban la inversión de energía que se merecen.

La estrategia que te presentamos a continuación te ayudará a mejorar tu productividad en el trabajo:

1- Sigue el ritmo (ultradiano)

Como todo en la naturaleza, los humanos siguen ciclos. Un grupo cada vez más grande que se dedica a la investigación de los ritmos ultradianos –ciclos de 90-120 minutos en un día circadiano de 24 horas – propone que nuestro día se ajusta a ciclos que afectan qué tan alertas estamos y qué tan productivos somos.

Al principio del ciclo, experimentamos una mayor energía y concentración, y al final, tal vez nos sintamos cansados y dispersos. ¿Tu computadora colapsa por tener un millón de ventanas abiertas? Muy probablemente estás justo en ese valle de energía.

Ganarse el título de “adicto al trabajo” puede parecer impresionante, pero de hecho, la productividad disminuye drásticamente cuando trabajas más de 50 horas en una semana. Así que en términos de resultados, trabajar en tus horas productivas podría funcionar mejor que trabajar más horas. En realidad, es un balance entre horas de trabajo vs productividad. Excelentes noticias, ¿no?

Utiliza tus horas productivas cuando te sientas alerta y emocionado para proyectos que involucren la resolución de problemas, pensamiento complejo y la toma de decisiones críticas.

Si trabajas en estas actividades cuando estás en tu mínimo de energía, tendrás que luchar en contra de tu aturdido cerebro y el proyecto tardará mucho más (¡sin mencionar que será más doloroso!).

Las tareas rutinarias, menos importantes y menos complejas se pueden hacer cuando no estés tan concentrado y comprometido. Aún si te sientes adormilado, puedes lograr sobrevivir a la reunión semanal (sólo mantén esos párpados abiertos).

Cuando sabes exactamente cuándo tendrás el próximo repunte de energía, tienes una mayor certeza de que puedes y lograrás cumplir tus metas del día.

Los profesionales independientes, que en algunas estimaciones excedieron el 40% de la fuerza laboral en el 2020, escogen en qué horario trabajar. Asimismo, muchas compañías ya ofrecen a sus empleados horarios flexibles y opciones para trabajar desde casa. Esto significa que ahora millones de profesionales tienen la oportunidad de trabajar en sus horas productivas, cuando se sienten alertas, inspirados y productivos.

Pero todo esto nos lleva a la pregunta: ¿cómo saber cuáles son tus horas productivas?

2- Adopta un enfoque sistemático

Aunque podrías guiarte según tu instinto y tus tendencias de búho nocturno para identificar cuáles son tus horas productivas, es mejor adoptar un enfoque sistemático. El autor de Una vida de productividad, Chris Bailey, se tomó un año libre para realizar varios experimentos sobre productividad, incluyendo determinar sus horas productivas. Él sugiere hacer un registro de tu concentración, energía y motivación durante 3 semanas, tomando los datos a la misma hora todos los días para evitar sesgos.


Podrás ver las tendencias después de una semana de seguimiento, pero entre más información colectes, más confiables serán tus tendencias. Una ventaja adicional de mantener el registro por más tiempo es que, además de determinar tus horas productivas, también podrás determinar qué días de la semana serás capaz de mover montañas.

Después de dos o tres semanas tal vez veas las tendencias te indiquen cuáles son tus días productivos.

Se recomienda crear una rutina del día basada en tus días más productivos. Crear una rutina te permitirá eliminar las tareas mundanas en los días en los que tu cerebro está un poco apagado, y guardar el poder creativo para los proyectos que realmente sí harán una diferencia.

3- Un diario para acumular conocimiento

Muchas veces verás que tu concentración, energía y motivación están altamente correlacionados, y eso tiene sentido. Por ejemplo, tu energía está en 10, pero tienes problemas para concentrarte. Si es el caso, anota la razón de esta discrepancia – ¿tomaste demasiado café? (No te preocupes, todos hemos estado en la misma situación.)

Puedes escribir lo que lograste, lo que te motivó, y lo que representó un obstáculo. Si una tarea te parece especialmente difícil a cierta hora del día, anótalo – y luego prográmala en un intervalo de tiempo distinto.

Además de las notas diarias, también puedes agregar comentarios. Estos sirven para marcar las horas en las que bebiste café, almorzaste, te ejercitaste o hiciste algo que pudiera afectar tu flujo de energía. Chatear con tu enamorado o jugar con tu mascota también cuentan.

4- Aprovecha tus resultados

Utiliza tus horas productivas cuidadosamente. Lo que quieres es resolver problemas, encontrar respuestas y tomar decisiones durante esas horas productivas. Escritura, procesos de pensamiento profundo y estrategias, todo eso es más fácil cuando estás concentrado y alerta. Estas actividades son más complicadas, así que vas a necesitar toda tu energía para poder salir victorioso.

Tanto como tu entorno laboral lo permita, protege tus horas productivas de las intrusiones y compromisos que no requieren de tu máximo poder cerebral.

Profundiza en estas preguntas: “¿Qué es lo que me hace ser más productivo? ¿Qué actividades, comida o incluso personas, son las que agotan mi energía?” Y luego aplica ese conocimiento, aunque eso signifique decirle adiós a esa pizza con doble queso y pepperoni para la hora de la comida.

5- Y finalmente: aprende a trabajar en las horas adecuadas

Toma en cuenta que los mínimos de productividad son la manera natural en la que nuestro cuerpo nos está diciendo, “necesito un descanso”. No esperes eliminar todas esas bajas de energía. Sin embargo, estar conscientes de esto y trabajar durante tus horas productivas hará que tu día sea más agradable y productivo.

Por un mundo en el que las horas sean las correctas y no las más largas.

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Roberto Pérez Guerrero

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