4 pasos para empezar un negocio desde cero

En esta entrada conocerás a detalle los principales pasos para emprender un negocio, no importa si ya tienes o no una idea trazada, o incluso una inversión. Te invitamos a revisar el siguiente contenido:

Tabla de contenido:
1- Emprender vs.Tener un empleo, ¿qué es mejor?
2- ¿Cómo emprender un negocio en la actualidad?
3- 4 pasos para emprender un negocio
4- Una vez iniciado tu negocio, mantente en constante aprendizaje

¿Quién no desea ser su propio jefe? ¿Quién no se sentiría satisfecho, no sólo de generar ingresos mayores a los que obtendría un empleo, sino de emplear a través de otras personas a la vez?

Todos hemos oído esas frases motivadoras que nos impulsan a la búsqueda y a la realización de una idea para convertirla en nuestro negocio, pero pocos hablan de cómo hacerlo en términos realistas.

Por eso, en este artículo no encontrarás frases grandilocuentes. En cambio, te daremos una serie de pasos para emprender un negocio, un ABC que te resultará totalmente alcanzable y terrenal.

Nos enfocaremos en darte un mapa que no sólo te indique algunos puntos de destino y referencia, sino cómo llegar a ellos: desde cómo trazar un plan de negocios, hasta cómo administrar un negocio.

1- Emprender vs.Tener un empleo, ¿qué es mejor?

La respuesta a esta interrogante podría parecer obvia: ¿acaso hay quienes prefieran ser empleados en vez de empleador? Sí, por supuesto. Sabemos que no todos tienen al alcance las mismas posibilidades, pero no sólo eso: hay quienes prefieren la tranquilidad de un sueldo fijo, con miras de aumento en cada determinado periodo, en vez de correr los riesgos y la adrenalina que, en muchas ocasiones, viven los emprendedores; hay quienes optan por la seguridad de que un tercero les proporcionará las prestaciones debidas, una vez que sean quienes tramiten una montaña de requisitos, para ser parte de las empresas formales del país y estar en regla con toda exigencia.

Emprender no tiene porqué ser la meta última de todos, y está bien. La cuestión es que, antes de decidirte a llevar a la práctica un plan de negocios, medites las implicaciones de por medio y decisiones son los riesgos.

Un ejemplo puede ser que, como emprendedor, un mes malo puede significar una disminución radical de ingresos que no cualquiera está dispuesto a tolerar.

2- ¿Cómo emprender un negocio en la actualidad?

Aunque resulte difícil creer que en el contexto actual es posible emprender, agitados aún por el desastre de salud y de economía que trajo el COVID-19, la pandemia abrió (y lo seguirá haciendo) una gran una brecha de oportunidades que permiten crear modelos de negocio que cubran determinadas necesidades en la sociedad.

Sería ideal que aquellas tiendas, vistas originalmente como competencia entre sí, en conjunto pueden ofrecerles a sus clientes una solución que cubra sus necesidades de consumo, sin que éste tenga que desplazarse de un lado a otro, en busca de productos. Una así beneficiaría a ambas partes: los clientes satisfacen su consumo y obtienen una mejor atención al cliente (por ejemplo, si deciden hacer entregas a domicilio, e incluso promocionarse canales digitales o e-Commerce), mientras que las tiendas abaratan costos al comprar juntas por mayoreo.

En suma, si dudabas de la pertinencia de un negocio en la actualidad, o de cómo emprender un negocio en tiempos de crisis, te animamos a fijarte detalladamente en esas necesidades que han surgido a partir de la pandemia. Quizá ahí encuentres una respuesta que se adecue a tu experiencia, a tu pasión, a tus talentos y, por supuesto, a tus objetivos y metas.

3- 4 pasos para emprender un negocio

1. Factibilidad de tu negocio: rentabiliza tu idea
Esta es una pregunta clave para aterrizar que la idea no siempre lo es todo, como nos hacen creer en muchas ocasiones. Puedes tener una idea excepcional, pero quizás no tenga viabilidad suficiente.

Si partimos de que una buena idea no garantiza el éxito de un negocio, esta pregunta puede resultar detonadora para prever cómo puedes hacer vendible esa idea, si existe una necesidad real por parte de los consumidores, y si cuentas con los recursos para llevarla a la práctica, lo cual nos dirige al tema de ¿qué tan factible es tu idea de negocio?

Ahora, para determinar una de las primeras fases, como lo es la factibilidad de tu negocio, es necesario que consideres no sólo cómo hacer rentable tu idea, sino las intenciones que te motivan, más allá de hacer dinero.

Como en muchos de nuestros proyectos de vida y hasta las tareas más cotidianas, desde comprar otra marca de queso, hasta estudiar una carrera para complacer a otras personas y no para seguir una vocación propia, cuando hacemos algo que no disfrutamos (por decir poco) , es muy probable que en algún momento padezcamos tanto aquello que deseemos salir corriendo y desistir, para convertir todo en tiempo, esfuerzo y dinero perdido.

Lo mismo con un negocio: si no tienes pasión por dedicarte a él durante los próximos años, quizás sea necesario que medites qué otras opciones cumplen con esa convicción, y por supuesto, con otros factores clave, como tus talentos, tu conocimiento, tu experiencia y la pertinencia de ese producto o servicio que ofrecerás e insertarás en el mercado.

2. Originalidad e innovación en tu idea de negocio
Por otro lado, mucho se habla de la importancia de diferenciar tu idea de otras, en ser innovadores, pero, ¿realmente hay que desvivirse en buscar la originalidad?

Cuesta creer que, para asegurarnos el éxito en el camino del emprendedurismo, hay que producir ideas únicas, nuevas y diferentes. Sería ambicioso creer que, a estas alturas, podemos crear ideas únicas (bien dicen que todo está ya dicho y hecho), pero sí es posible buscar áreas poco exploradas o ideas ya existentes a las que puedas dar un enfoque distinto.

La innovación entra en juego, sí, pero no a un nivel como muchos esperan, de crear algo casi de otro planeta, pues la clave está en el cómo.

Entre esa serie de pasos para emprender un negocio no hay que dejar de lado algunas de las preguntas clave que te pueden ayudar a afinar esa concepción mental, por ejemplo: ¿cómo puedes dar un twist a esa idea empresarial?, ¿cómo piensas ofrecer un valor agregado, de acuerdo a las necesidades de tu público meta, tu lugar geográfico y los recursos que tienes a tu disposición?

Puedes buscar cómo diferenciarte del resto, dentro de ese mismo sector; cómo volverte sobresaliente para tu clientela. Si partes desde esta perspectiva, podrás encarar mucho mejor la idea de innovación.

3. Realiza un análisis de mercado
Si pensabas que esta fase requiere forzosamente de la contratación de un experto, buena noticia: puedes tú hacerlo mismo.

El análisis de mercado, también conocido como estudio de factibilidad, consiste en un conjunto de prácticas que te ayudarán a determinar si tu idea es rentable o no, en qué entorno conviene más emprender, en caso de que lo sea, e incluso a prever cómo será recibido tu servicio o producto, una vez que lo lances al mercado.

Aunque no es el único, en este paso, hay quienes optan por hacer el análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), mediante encuestas a clientes y locatarios, conteos y análisis de afluencia, búsqueda de plazas o centros comerciales, investigación de costos, análisis de competencia, etcétera. Todo esto, a lo largo de varios días y en distintos horarios y sitios.

Este análisis puede ser exhaustivo, pero altamente revelador para determinar la viabilidad de tu proyecto.

4. Diseña tu plan de negocios, paso a paso
Como bien sabes, no hay nada como trasladar nuestras ideas al papel. Este hecho: redactar, favorece nuestra perspectiva y nos ayuda a ordenar ideas, incluso a reformularlas.

Un plan de negocios se conforma de la definición general, es decir, el nombre y el rubro de tu empresa, dónde se ubica, qué ofrece, son sus objetivos puntuales y su estrategia para alcanzar dichas metas; de un análisis de tu público objetivo y de tu competencia (datos que debiste haber obtenido en tu estudio de factibilidad); del cálculo de tu inversión, es decir, de cuánto dispones para abrir tu negocio y si tienes o no fuentes de financiamiento para ello; una proyección de ingresos y egresos, la organización de tu empresa, tu evaluación financiera y un estudio técnico.

En efecto, los elementos que incluyen un plan empresarial son muchos, pero es un paso imprescindible que exige brevedad y claridad en su elaboración.

4- Una vez iniciado tu negocio, mantente en constante aprendizaje

Tal como mencionamos al inicio, esta entrada está libre de grandilocuencia, de frases como “lucha por tus sueños”, o “piensa en la idea que quieras y se hará realidad”, pues, en la práctica, estos consejos resultan vacíos y lo que todo emprendedor requiere es aterrizar y no quedarse suspendido en el mundo de las ideas.

Sin embargo, puntualiza y casi garantiza que “vas a tener mil fracasos”, y aunque suena contradictorio, afirma que cada caída conlleva al aprendizaje. Y el conocimiento, sin duda, es una herramienta que te ayudará a prevenir errores futuros.

Estos son algunos de los principales pasos para emprender un negocio. Como pudiste ver, iniciarse en el mundo del emprendimiento es toda una aventura imposible de integrar en un solo artículo, pero esperamos que esta información sea valiosa para tu toma de decisiones y que sigas educándote y especializándote en materia de negocios a través de nuestro blog de Factura.com, donde encontrarás muchos temas de tu interés.

Acerca del autor

Avatar
Roberto Pérez Guerrero

Añadir comentario