En general, todos los ingresos derivados de actividades comerciales, profesionales, arrendamientos, venta de bienes o servicios, etc. deben ser facturados de acuerdo con las disposiciones fiscales vigentes en México. Sin embargo, existen excepciones o situaciones específicas en las cuales no se requiere emitir una factura, como en ciertas operaciones con el público en general que no excedan ciertos montos establecidos por el SAT. Es importante consultar la legislación fiscal vigente o contar con el asesoramiento de un profesional en materia fiscal para determinar los ingresos que no requieren facturación en situaciones particulares.